La educación es mucho más que la transmisión de conocimientos; es el terreno donde nuestras y nuestros jóvenes construyen su confianza, fortalecen su capacidad de resiliencia y encuentran un sentido de pertenencia. Sin embargo, cada día, estudiantes en todo el estado de Nueva York enfrentan retos emocionales y psicológicos sin contar con el acompañamiento constante que necesitan. Mi propuesta legislativa, la Ley de Profesionales de Salud Mental en las Escuelas (S6807), parte de un principio esencial: el bienestar de nuestros estudiantes no puede quedar al azar.
Por qué esto importa
En un estado que se enorgullece de abrir puertas a la oportunidad, demasiados estudiantes cargan con obstáculos invisibles—ansiedad, traumas, inestabilidad familiar y presiones económicas—que influyen profundamente en su capacidad de aprender. Cuando estas realidades no son atendidas, no solo se afecta el rendimiento académico, sino también el desarrollo integral a largo plazo. La falta de acceso consistente a servicios de salud mental dentro de las escuelas perpetúa desigualdades que ningún niño o niña debería enfrentar.
Hoy, más que nunca, estamos llamados a responder con claridad y compromiso. Nuestras escuelas deben ser espacios que no solo enseñen, sino que acompañen—lugares capaces de atender al estudiante en toda su dimensión: académica, social y emocional.
Qué propone la S6807
- Garantiza que cada escuela en Nueva York cuente con trabajadores sociales y psicólogos licenciados a tiempo completo.
- Amplía el acceso a la intervención temprana y a servicios continuos de salud mental dentro del entorno escolar.
- Avanza hacia un sistema educativo más justo, asegurando que todos los estudiantes, sin importar su código postal, tengan acceso a apoyos esenciales.
Cuando acompañamos a nuestros estudiantes, les damos las herramientas para aprender con plenitud, crecer con dignidad y construir su futuro con esperanza. La S6807 es una apuesta por escuelas que reconozcan la humanidad completa de cada niño y niña—y por un estado que no deja a ninguno de ellos enfrentar sus desafíos en soledad.



















































