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Estimados vecinos y vecinas,
Una comunidad nunca debe medir el valor de una vida por cuántos años de trabajo le quedan a una persona. Nos medimos, más bien, por algo mucho más profundo: por nuestra capacidad de asegurar que quienes levantaron nuestros vecindarios puedan envejecer en ellos con dignidad, seguridad, compañía y con la certeza de que todavía pertenecen al corazón de nuestra vida común.
Nuestros adultos mayores cargan mucho más que recuerdos. Cargan la historia viva de nuestras cuadras, nuestros edificios y nuestras familias. Cargan las luchas que abrieron puertas para las generaciones que vinieron después, y el trabajo silencioso que sostuvo hogares, sindicatos, congregaciones, pequeños negocios y comunidades enteras. Son madres, padres, abuelas y abuelos que estiraron cada cheque, criaron generaciones, organizaron inquilinos, fortalecieron movimientos laborales, cuidaron niños, acompañaron vecinos y entregaron años de su vida a los lugares que hoy llamamos hogar.
Esa historia nos deja una responsabilidad clara en el presente.
Cuidar a las personas mayores de Nueva York no puede depender solamente de la buena voluntad individual. Tiene que reflejarse en las decisiones que tomamos desde la política pública: si nuestros adultos mayores pueden permanecer en sus hogares sin ser desplazados, acceder a servicios de salud y alimentos nutritivos, caminar y transportarse con seguridad por sus vecindarios, recibir los beneficios que se han ganado con una vida de trabajo, y encontrar vínculos humanos reales en lugar de enfrentar la vejez en aislamiento.
Por eso, los servicios para adultos mayores no son un asunto secundario en la vida de una comunidad. Son parte esencial de su infraestructura social. Una comida compartida alrededor de una mesa, ayuda para navegar un beneficio público, transporte para llegar a una cita médica, una clase de ejercicio, una actividad cultural o simplemente una sala conocida llena de rostros familiares pueden parecer gestos cotidianos. Pero cada uno representa algo mucho más grande: nuestra promesa colectiva de que envejecer nunca debe significar desaparecer de la mirada pública ni quedar al margen de la comunidad.
Esa promesa también debe estar respaldada por inversión pública. Como su Senador Estatal, me enorgullece haber luchado por recursos que fortalecen los servicios para adultos mayores y apoyan a las organizaciones comunitarias y centros de personas mayores que sirven a nuestros vecinos todos los días. Porque cuando invertimos en nuestros mayores, no solo financiamos programas: afirmamos una visión de comunidad donde la dignidad no tiene fecha de vencimiento y donde cada etapa de la vida merece cuidado, respeto y presencia.
A lo largo del Distrito Senatorial 31, muchas organizaciones hacen realidad esa promesa día tras día. A continuación, compartimos varios recursos locales para adultos mayores, sus familias y cuidadores en nuestro distrito:
Manhattan
- R.A.I.N. Inwood Older Adult Center - R.A.I.N. Inwood Older Adult Center ofrece una variedad de servicios para adultos mayores, incluyendo comidas a domicilio, asistencia con transporte, apoyo para acceder a beneficios públicos, manejo de casos y servicios relacionados con el maltrato a personas mayores. El centro está ubicado en 84 Vermilyea Avenue, New York, NY 10034. Para más información, llame al 212-567-3200.
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S.T.A.R. Senior Center - Desde 1970, S.T.A.R. Older Adult Center ha brindado servicios de apoyo, actividades y programación para adultos mayores en Washington Heights. El centro está ubicado en 650 West 187th Street, entre Broadway y Wadsworth Avenue, y cuenta con acceso cercano a rutas de autobús y a las líneas A y 1 del tren. Para más información, llame al 212-781-8331.
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Dyckman Neighborhood Center - Dyckman Neighborhood Center sirve a una comunidad diversa de adultos mayores y ofrece un espacio acogedor donde pueden compartir comidas, encontrarse con amistades, participar en actividades recreativas y fortalecer lazos comunitarios. El centro está ubicado en 3754 10th Avenue, New York, NY 10034. Para más información, llame al 212-567-8782.
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Moriah Senior Center - Fundado en 1974, Moriah Older Adult Center es el único centro Glatt Kosher para adultos mayores en el norte de Manhattan. Sirve a personas mayores de diversos orígenes en Washington Heights e Inwood, ofreciendo apoyo, programación y un espacio de comunidad. El centro está ubicado en 90 Bennett Avenue, New York, NY 10033. Para más información, llame al 212-923-5715.
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ARC XVI Senior Citizen - ARC XVI Fort Washington ofrece programas, actividades y servicios de apoyo para adultos mayores en la comunidad de Washington Heights. El centro está ubicado en 516 West 181st Street, New York, NY 10033. Para más información, llame al 212-781-5700.
Bronx
- Marble Hill Senior Center - Marble Hill Senior Center ofrece a los adultos mayores un espacio acogedor para reunirse, compartir comidas, participar en actividades y fortalecer la comunidad. El centro sirve a residentes de Marble Hill Houses y está ubicado en 5365 Broadway, Bronx, NY 10463. Para más información, llame al 718-562-8551.
- JASA Van Cortlandt Older Adult Center - JASA Van Cortlandt Older Adult Center ofrece programas y servicios para adultos mayores en el Van Cortlandt Jewish Center. Ubicado en el primer piso de 3880 Sedgwick Avenue, Bronx, NY 10463, el centro brinda un espacio de encuentro para que vecinos mayores puedan conectarse, participar en actividades comunitarias y recibir apoyo. Para más información, llame al 718-549-4700.
- R.A.I.N. Tolentine Older Adult Center - R.A.I.N. Tolentine Older Adult Center brinda servicios y apoyo para adultos mayores, incluyendo asistencia con transporte y manejo de casos. El centro está ubicado en 2345 University Avenue, Bronx, NY 10468. Para más información, llame al 718-933-3305.
Le animo a guardar esta lista, compartirla con un familiar o pasársela a un vecino mayor que pueda beneficiarse de estos servicios. El servicio público no se trata únicamente de aprobar leyes o asignar fondos en un presupuesto. También se trata de asegurarnos de que esos recursos recorran la distancia final: de una línea presupuestaria a un plato de comida servido en una mesa; de un programa gubernamental a una persona que necesita orientación; de una promesa pública a una vida cotidiana más segura, más acompañada y más digna.
Nuestro compromiso con las personas mayores debe medirse no solo por lo que decimos, sino por los recursos que invertimos para proteger su dignidad, su independencia y su calidad de vida. Una comunidad que cuida a sus mayores también cuida su propia memoria, su propia fortaleza y su propio futuro.
Como siempre, en las páginas que siguen encontrarán importantes actualizaciones comunitarias, noticias legislativas, recursos y oportunidades para ustedes y sus familias.
En solidaridad,
RJ
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